01-07-2009
Según el informe de Sophos, los delincuentes irrumpieron en la
cuenta de MobileMe de la actriz, tras modificar su contraseña.
Previamente, adivinaron la pregunta secreta que el sistema realiza
automáticamente cuando se desconoce o no se recuerda la contraseña, y
que en el caso de Salma Hayek fue muy sencilla: su fecha de nacimiento
y el nombre de su película más famosa.
A consecuencia de esta acción, el mundo conoce ahora más detalles
personales de la famosa actriz. Por ejemplo, qué aplicaciones iPhone
suele descargar desde la tienda iTunes de Apple, cuándo tiene cita para
recibir un masaje facial japonés, o que su millonario esposo francés
François-Henri Pinault suele pagar sus facturas.
“Es cada vez más común que los piratas informáticos de Internet se
diviertan entrando en las cuentas de correo de una celebridad,
exponiendo sus conversaciones privadas. Sin embargo, no hay que
olvidar, que en este caso concreto, Salma Hayek ha sido víctima de un
crimen”, afirma Graham Cluley, consultor de tecnología de Sophos. "Sea
como fuere, lo importante a recalcar en este caso es que nadie -sea una
celebridad de Hollywood o una peluquera-, debería dejar sus cuentas de
correo electrónico desprotegidas. En el caso de Hayek, las pocas
medidas de seguridad aplicadas permitieron a unos sujetos buscar y
adivinar ‘sus preguntas secretas a través de Wikipedia”, añade. ´
En este contexto, expertos de Sophos advierten que Salma Hayek ha
sido la última de una lista de celebridades, donde se incluyen Paris
Hilton o Sarah Palin, que han visto vulnerados sus correos personales.
“Los usuarios deberían ver el ‘patinazo’ que la actriz mexicana ha
tenido en este sentido, como una advertencia. Es inevitable ser muy
cuidadoso a la hora de elegir la pregunta secreta necesaria para
restablecer la contraseña”, continúa Cluley.
"Demasiadas personas, cuando se les pregunta: ‘¿cuál es su apellido
materno?’ o ‘díganos el nombre de su mascota favorita’, eligen
contestar honestamente, olvidando que muy frecuentemente esa
información se hace pública, y puede ser encontrada fácilmente por
cualquier visitante que acceda a la cuenta personal de Facebook o de
cualquier otra red social. Por todo ello, es aconsejable, a la hora de
replicar a esas cuestiones, elegir una respuesta conocida, pero extraña
-la clave es decantarse por un término que nadie más pueda averiguar-“,
concluye Cluley.